Jornadas de Pastoral 2018: «Hecho en casa. Pastoral con la familia y en la familia”.

El día 17 de febrero de 2018 en el Colegio Jesús María de Valencia, Escuelas Católicas en colaboración con las editoriales Edebé y SM, han organizado las II Jornadas de Pastoral 2018 dirigidas a docentes y familias, con el tema: “Hecho en casa. Pastoral con la familia y en la familia”. Iniciamos estas Jornadas con una oración y reflexión, sobre tres temas de interés para los Centros educativos, como Escuelas Católicas:

-La Cultura del Encuentro con el Padre.
-La alianza entre escuela y familia.
-La Educación Ecológica.

D. Antonio Cañizares, Cardenal Arzobispo de Valencia, nos dio las gracias y nos alentó como educadores cristianos, a seguir representando a la Escuela Católica. Nos transmitió la importancia de Educar como una Misión fundamental para el hombre y para la sociedad y nos hizo llegar el siguiente mensaje: “Atrévete a Educar”.
En la Escuela Católica la familia ha de dar frutos abundantes de nueva humanidad. Todo lo humano nos interesa como católicos con un único fundamento, Jesucristo, a través de Él, se nos revela la libertad del hombre.

La escuela ha de equipar a nuestro alumnado para que sean críticos y comprometidos con la sociedad. Para ello, la Escuela Católica debe dar respuesta a las necesidades nuevas del alumnado y de sus familias.

Toda la Escuela Católica ha de estar comprometida en Pastoral. Es necesario, tomar conciencia de la Escuela Católica para Evangelizar. La escuela ha de ser un lugar para edificar una nueva humanidad, con una nueva forma de vivir.

En la primera ponencia con el título: «La conversión ecológica las Escuelas Católicas. Laudato Si’, Un programa educativo», D. Luis Aranguren Gonzalo, Profesor en el Instituto Superior de Pastoral de Madrid. Formador, escritor, consultor y conferenciante; nos hizo reflexionar sobre la importancia del cuidado de la casa común, nuestro planeta. Es una invitación a dejarnos impactar por lo que nos rodea, entendiéndolo como un todo. Solo dentro de este planeta se da lugar el milagro de la vida.

A veces, nos instalamos en los puntos ciegos: Somos limitados, no podemos con todo. Consumo, luego existo.
«La revolución no es un tren que se escapa, sino un freno de emergencia»(W. Benjamín).
La Escuela Católica ha de ir promoviendo y poniendo en práctica, en la vida del Centro, la llamada Civilización del Cuidado. «Soy cuidado, luego existo. Soy cuidado, soy amado»; con una opción preferencial por los más pobres, desde la solidaridad, la acogida, la cercanía, la ayuda y el compromiso como educadores cristianos.
«Ningún problema puede ser resuelto en el mismo nivel en el que se creó» (A. Einstein).
Nosotros somos la única parte de la Tierra, que piensa, ama y siente.

En la segunda ponencia con el título: ”Primera Alianza: Mejorando vínculos tempranos», por Doña Amaia Halty, miembro del Instituto Universitario de la Familia, Universidad Comillas de Madrid, quien nos expuso que el apego en los primeros años de vida, genera un vínculo potente, que se mantiene a lo largo de la vida. En los estudios científicos se concluye que la carencia del afecto humano en edades tempranas, cambia el metabolismo de las personas a lo largo de su vida. En esto debemos estar atentos como educadores y buscar la colaboración de la familia.

Las investigaciones que estudian el apego, concluyen que cuando desde edades tempranas no se genera de forma adecuada el vínculo del apego, esto implica dificultades importantes en el desarrollo del niño/a y del adolescente.
Desde este enfoque, el aprendizaje requiere crear vínculos de confianza, de ayuda, de colaboración, de cercanía entre el que enseña y el que aprende, así como, con el núcleo familiar, ya que debemos saber que existen tres leyes básicas del aprendizaje:

1.-El/la niño/a no es un adulto en miniatura: No es sólo un proyecto de persona. No maneja el lenguaje como nosotros.
No le importan las mismas cosas y no entiende el mundo igual que nosotros.
2.-El/la niño/a no es una magdalena.
No hay una receta para hacerlo crecer. Educar a un niño implica observar.
3.-El/la niño/a no es una planta, porque no se desarrolla solo. Los/as niños/as necesitan que estemos ahí, requieren de nuestro acompañamiento, guía, colaboración y ayuda.
El/la niño/a necesita a alguien que lo valore. Para que el/la niño/a esté seguro de sí mismo, debe recibir seguridad. Un/a niño/a seguro/a es capaz de afrontar sus dificultades.
El/la niño/a aprende a pensar si merece la pena. Se pregunta si los adultos son dignos de confianza. El mundo, ¿es un lugar amable y seguro.? ¿Puedo obtener lo que necesito?
Qué necesita un/a niño/a de quienes lo cuidan. Los/as niños/as necesitan referentes de Fe, guías de interioridad, salir a explorar, necesitan comprensión, necesitan apoyo, dedicación, disponibilidad, cuidado, entre otras necesidades de carácter social, emocional, educativo y físico. El adulto debe ser más amable, más sabio, más fuerte que los/as niños/as. Necesitamos ofrecer seguridad a nuestros estudiantes. Nadie puede dar lo que no tiene.

En la tercera ponencia con el título: “Elementos de un Proyecto de Pastoral con la familia” por D. Juanjo Fernández, Consultor Pedagógico de la Fundación Escuela Cristiana de Cataluña, nos interpeló sobre cómo la familia requiere que caminemos con ella en el proceso de educación de su hijo/a.
A través del Programa FEAC se crean grupos de diálogo en la Fe cristiana, dinamizados por animadores dentro de la escuela. Estos grupos comparten experiencias, crean vínculos de confianza y son educados en la interioridad. Se les enseña a valorar los talentos de sus hijos/as, y cómo estos pueden ponerlos al servicio de otros.
La oración compartida en la FE da fuerza al grupo para crear lazos de unión en los que los principales beneficiados son sus hijos/as, unidos en un mismo camino y en una misma Misión compartida.
La última ponencia con el título: “Atención Plena (Mindfulness): Un quehacer cotidiano evangélico”, por D. Juan Manuel Alarcón, Psicólogo y Responsable de Formación del Grupo Edelvives; quien nos hizo reflexionar sobre la importancia de esta técnica en el ámbito educativo. Mindfulness consiste en prestar atención, momento a momento, a pensamientos, emociones, sensaciones corporales y al ambiente circundante, aceptándolos, es decir, sin juzgar si son correctos o no.
“Es la capacidad humana universal y básica, que consiste en la posibilidad de ser conscientes de los contenidos de la mente, momento a momento” (Vicente Simón).
El ponente nos expuso como desde la atención plena podemos mirar con los sentidos de Jesús de Nazaret:
-Mirar con los ojos de Dios.
-Escuchar para conocernos y conocer.
-Tocar, abrazar, conectar con el otro.
-Saborear la existencia y sus dones.
-Olfatear y detectar el interior de uno mismo y de los demás.

Como agentes de pastoral y educadores cristianos, debemos poner toda nuestra atención y el corazón en el que más nos necesita y en lo que hacemos en el presente. Mostrar compasión y sensibilidad por lo que nos rodea y por las personas que forman parte de nuestro entorno. Es importante vivir el presente sin perder de vista el pasado y proyectando nuestra mirada al futuro.
Los estudios científicos relacionados con esta técnica de atención plena, concluyen que su práctica desactiva emociones negativas, nos lleva a vivir el presente de forma plena y consciente, nos permite contemplar, observar lo que pasa a nuestro alrededor y sobre todo, nos ayuda a mirarnos con bondad, sin juzgarnos. Es importante, mirar al otro sin juzgarlo y hacerlo desde la compasión y el respeto que se merece cada persona, puesto que, desde esa mirada seremos más humanos y más felices.

Mª José Hernández y Mª del Carmen Girón.

 

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