“LA IMPORTANCIA DE LA FAMILIA EN LA EDUCACIÓN DE LAS EMOCIONES”. Ponente: Mar Romera.

El día 18 de octubre de 2017 a las 20h en el Colegio Salesianos, la ponente Mar Romera nos reunió a diferentes profesionales de la educación, padres y madres, para hacernos reflexionar sobre la importancia de la emoción en la educación de nuestros/as hijos/as y alumnos/as.

Según los últimos estudios de la Neurociencia las emociones son respuestas adaptativas, “son la puerta a la razón”. En los Centros educativos debemos EDUCAR en el SER, no sólo en el SABER. El SER forma parte del “yo emocional del/la niño/a” y éste se cultiva desde edades tempranas. Para Mar Romera existen 4 pilares educativos básicos que configuran la educación de un/a niño/a:

1.-Físico. Cuidar el cuerpo, la higiene, la alimentación, realizar actividad física, participar en juegos en interacción con otros iguales.

2.-Cognitivo. Razonar, pensar de forma lógica y crítica.

3.-Emocional. Gestionar las emociones de forma positiva y reconocerlas en uno mismo y en los demás.

4.-Trascendental. Educar en la interioridad, en el respeto por uno mismo y por los demás, en la calma y en la serenidad interior, que se dirige al equilibrio personal.

Los/as niños/as adoptan el rol que el/la profesor/a o padre/madre les ofrece, es decir, somos REFERENTES en la educación de nuestros/as hijos/as y alumnado. Ellos/as aprenden más por lo que ven en nosotros/as, que por lo que les decimos.

Como referentes hemos de educar en el desarrollo de capacidades, competencias y sobre todo, en la inteligencia emocional, como capacidad para gestionar las emociones de forma positiva y saber reconocerlas en uno mismo y en los otros. Esto ayudará a nuestros/as hijos/as y alumnos/as a saber encontrar el equilibrio, que les lleve a crecer no sólo por fuera, sino también por dentro.

Por ello, los/as niños/as han de participar en la construcción de propio proyecto de vida en todos los ámbitos de su desarrollo: Social. Emocional. Psicológico y Trascendental. Los/as niños/as aprenden cuando se les desarrolla la curiosidad, la persistencia, la admiración, la inteligencia emocional, la confianza en sí mismos, la autonomía y el equilibrio entre las diferentes dimensiones de la persona: Físico-Cognitivo-Emocional-Trascendental.

Sonreírles, mostrarles nuestros sentimientos, el acompañamiento y la dedicación personalizada, les ayudarán a desarrollar el talento personal y mejorará su rendimiento académico.

Los educadores tenemos la responsabilidad de trabajar de forma coordinada en beneficio de la educación de nuestros/as hijos/as y alumnos/as y en el desarrollo del talento individual.

Amar es comprender la singularidad del SER. Amar es cuidar, pero para permitir la realización del SER, cada niño/a ha de ser acompañado/a, porque AMAR es ACOMPAÑAR.

Isabel Felipe, Dori Hernández y Mª Carmen Girón

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