BANDERAS PARA LA PAZ

Liberto Esteve Requena.

Cronista Oficial Colegio Ntra. Sra. de los Dolores

Una vez leí una reflexión  a propósito de la Paz que siempre llevo conmigo. Más o menos se resume en la siguiente idea: para conseguir la paz, lo primero es conseguir estar en paz con uno mismo.  En los tiempos que corren, y los que han transcurrido, sigue habiendo ausencia de paz en muchos rincones. Pero no solo de guerras o conflictos entre países, sino enemistades y desavenencias, odios y rencores. El ser humano es así de confuso.  Ponemos la televisión, miramos las redes sociales, leemos los periódicos y vemos reflejado al ser humano en un mar de odio y sin sentido, ahogándose a sí mismo. Menos mal que de vez en cuando hay buenas noticias y gente buena en el mundo. En este planeta hay de todo, pero se dejan oír voces solidarias y comprometidas por la paz. De la violencia machista, mejor no escribir ahora, pero también es una lacra que corrompe y oscurece. En este mundo que nos ha tocado vivir, es necesario, por desgracia, recordar que la paz es apremiante y urgente. Mejor sería no nombrarla y que fuese un hecho y una diaria realidad. Se nos obliga a celebrar el día de la paz para recordar a los que lucharon por ella con el fin de erradicarla por completo. Y eso está bien y es necesario, pero la mano del hombre, a veces, vuelve, y es usada injustamente. Y no hablemos de la mente, que también, a veces, se utiliza más que el corazón.

Como decía al comienzo, la clave está en cambiar uno mismo y estar en paz. Desde ahí, transmitir esa paz a los de alrededor y comenzar a formar una cadena de buenas acciones. Y después, inventar razones para la concordia y el respeto.

En el colegio hemos confeccionado banderas para la paz con mensajes que unen y solidarizan, signos visibles que no tienen otro objetivo que buscar sensibilizar el corazón de las personas. Valores vicencianos son los que hacen falta y ponernos en marcha para construir el mundo que todos deseamos. Obligados o no, siempre estaremos dispuestos a poner de nuestra parte con el fin de abrazar, animar, pacificar y amar.

Celebrado el Día de la Paz, es hora, un año más de acercarla a los demás, pero con ganas.

Con el deseo de que la única bandera sea la paz, que el blanco empape nuestro corazón y se extienda a los que tenemos cerca.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Share Button

Los comentarios están cerrados.