EDUCAR EN LA INTERIORIDAD EN LAS AULAS

“ACOMPAÑAR PARA  EL CRECIMIENTO PERSONAL”

  Formación a nivel de Provincia: “Educar en la Interioridad”.

Ponente: Mario Piera. 

Educar implica potenciar todas las dimensiones de la persona, incluida la espiritual, que nos lleva a la realización plena y a descubrir a Dios en nuestras vidas. 

Educar en la interioridad es abrir las ventanas de nuestro interior, del corazón, para vivir plenamente. Acompañar a nuestro alumnado en este proceso, es necesario para su desarrollo integral. 

La interioridad implica encontrarse consigo mismos y con Dios. Es abrir camino hacia el interior, no sólo como acción Pastoral, sino como innovación pedagógica en nuestras aulas.

Cultivar el centro de la persona, su interior, su espiritualidad, potenciar todas las capacidades, las habilidades y las destrezas de los/as niños/as desde edades tempranas.

Desarrollar el talento individual, acompañar como educadores en el proceso de descubrimiento de uno mismo a nivel: Físico, psicológico, emocional, social y espiritual, ayudar a acercarse a Dios, agradecer, valorar y reflexionar.

El desarrollo de la interioridad en los/as niños/as les ayuda a tener en cuenta más al otro, a desarrollar la inteligencia emocional, la empatía, la escucha activa y el silencio, como forma de apertura al mundo interior de la persona.

La interioridad incluye el desarrollo de la vida interior, una profunda conciencia de uno mismo, de las emociones y las creencias. Es aquello que sin verse, forma parte de nuestro corazón y nos lleva a darnos a los demás, abriendo puerta a la conexión con Dios. Es una búsqueda del sentido de la vida. Integrar experiencias en mi vida para vivir mejor el HOY.

Como educadores cristianos podemos ofrecer a nuestros/as alumnos/as diferentes herramientas para que encuentren en su vida a Dios.

Desde edades tempranas los/as niños/as desarrollan la interioridad a través del juego, de la poesía, de la lectura de parábolas y de su reflexión, de cuentos con valores, técnicas de relajación, experiencias de silencio y actividades que les lleven a focalizar su atención y tomar conciencia de su estado emocional, físico, social y espiritual.

Los/as niños/as a través de diferentes técnicas de relajación, como la técnica de la meditación breve, la del minuto, la técnica de la lluvia o la de Jacobson; aprenden a relajarse, tomar conciencia de su cuerpo, focalizar la atención en lo que están haciendo, experimentando, concentrase en sus emociones, aprender a gestionarlas de forma positiva, aprenden a escuchar, a expresar lo que perciben en su interior y a descubrir a Dios en sus vidas.

Como educadores cristianos somos sembradores que acompañan a nuestros/as alumnos/as en el crecimiento personal, en el desarrollo de todas sus cualidades, capacidades y talentos que les hacen únicos, seres irrepetibles.

«El hombre se descubre y se construye a mismo en un acto de interiorización…». (Santa Teresa de Jesús) 

Gracias al Equipo de Provincia por la Formación que se nos ofrece a los educadores cristiano-vicencianos y a  Mario Piera, por compartir su experiencia, su formación y su talento. Toda una riqueza, tanto a nivel profesional, como personal. 

José Hernández. Dori Hernández. Nuria Tomás. Carmen Girón.

 

 

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