Y EN LA MATA… HUBO PATATA

Dice el refrán que “donde no hay mata, no hay patata”, dicho de otro modo, que donde no hay no busques, vamos, que poco se puede esperar cuando no se dan las habilidades necesarias para ello .Cuando se acerca el final de 4ºESO, el alumnado espera con deseo la llegada de ese par de días de convivencia en La Mata (Torrevieja)  que pone punto final  a sus 13 años de paso por el colegio.

Siempre les decimos que hay un antes y un después en esta convivencia. Los chavales tienen curiosidad acerca de lo que van a hacer, van con unas expectativas, esperando no saben muy bien qué, pensando que puede ser un rollo o no, saben que van a dormir poco o nada .Llevan   una mochila medio llena de su energía, juventud,  alegría, ilusión, ganas de compartir, incertidumbre y  también, de medio Mercadona, jeje … Sin embargo, ¡ay , cuando vuelven! cuando vuelven su mochila está llena, llena de vivencias únicas, , de  risas, de llantos,  experiencias inolvidables , confidencias, arrepentimientos , perdón, momentos irrepetibles, momentos de compartir, sueños, besos, abrazos que curan, deseos, imágenes imborrables, como ese amanecer  en la playa y sobre todo, y lo más importante de todo es que  los lazos de unión entre ellos se hacen más fuertes.

Es ahora cuando, en sus reflexiones, toman conciencia de que no se van a ver en otra igual, que esto se acaba y se acaba de verdad; toman conciencia de que depende de ellos que la amistad forjada durante años no se quiebre y sea duradera; toman conciencia que termina una etapa esencial en sus maravillosos 16 años y es ahora, cuando cobra más fuerza el CARPE DIEM.

En sus pensamientos más profundos, viven  con una mezcla de nervios, incertidumbre e ilusión todo lo que, en breve, se abre ante ellos. Saben que a partir de septiembre, aunque no vean las mismas caras sonrientes todos los días (y que seguro echarán de menos), verán otras caras distintas,  pero igual de sonrientes, conocerán nuevas amistades. Es ahora cuando se dan cuenta de que habían más cosas que les unían de las que ellos pensaban y quisieran retroceder en el tiempo y vivirlo de nuevo, pero eso, ya no puede ser.

Se acaban de dar cuenta de lo que, de verdad, empieza a ir la vida; acaban, sin saberlo, de dar un paso hacia la vida adulta. Es por todo eso y por mucho más que  en La Mata, sí hubo patata,… y mucho AMOR del bueno.

Con todo mi cariño a los súper tomates de 4º ESO 

Celia

PD: “Lo que pasa en la Mata, se queda en La Mata”.

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